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Nació
el 3 de junio de 1926 en Newark (Nueva Jersey). Su padre, Louis
Ginsberg, fue poeta y profesor; su madre, Naomi, emigrada rusa, una
comunista radical y una nudista irreprimible que enloqueció al poco
de alcanzar la madurez (por lo que fue posteriormente hospitalizada
de por vida y finalmente lobotomizada). Fue un niño tímido y
complicado, dominado por los ataques de su madre y por el temprano
descubrimiento de su homosexualidad. Cursó estudios de Derecho
Laboral en la Universidad de Columbia. Entra en contacto con el
grupo de Jack Kerouac, William Burroughs y Neal Cassady, jóvenes
filósofos obsesionados con el crimen, las drogas, el sexo y la
literatura. Fue el portavoz de la Beat Generation de los años
cincuenta, cantor de la América underground y voz de vagabundos y
marginados. Escribió en la tradición de Walt Whitman y William
Carlos Williams. Lleva a cabo una poesía informal, discursiva,
incluso repetitiva; su inmediatez, honestidad y su explícito
contenido sexual le proporciona a menudo una cualidad improvisada.
Entre sus obras se puede destacar: Aullido (1956), Kaddish (1961),
Sandwiches de realidad (1963), Noticias del planeta (1968) y Sudario
blanco (1987). Sus Cartas del Yagué (1963) interrelacionadas con TV
baby poems (1967) expresan con un lirismo casi místico sus
sentimientos anarquistas y nacionalistas. Falleció el 5 de abril de
1997.
AULLIDO
He
visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura,
hambrientas histéricas desnudas, arrastrándose de madrugada por las
calles de los negros buscando el pico rabioso,ángeles rebeldes
quemando por la vieja conexión celestial hacia la dinamo estrellada
en la maquinaria de la noche,
que
pobres y andrajosos y ojerosos y colocados se pasaron la noche
fumando en la sobrenatural oscuridad de agujeros flotando sobre las
azoteas de las ciudades contemplando el jazz,que vaciaron sus
cerebros al Cielo bajo el metro elevado y vieron ángeles musulmanes
vacilando sobre edificios iluminados,
que
pasaron por las universidades con radiantes ojos descarados
alucinando Arkansas y la trágica visión de Blake entre los eruditos
de la guerra,
que
fueron expulsados de las academias por locos y por publicar odas
obscenas en las ventanas del cráneo,que en calzoncillos y escondidos
en sucias habitaciones, quemaron su dinero en las papeleras y
escucharon el Terror a través de la pared,que fueron cogidos por sus
barbas púbicas cuando regresaban a Nueva York desde Laredo con
marihuana en el cinturón,que comieron fuego en hoteluchos o bebieron
trementina en Paradise Alley, matando o flagelando sus torsos noche
tras nochecon sueños, con drogas, soñando despiertos, alcohol y
polla y huevos sin fin,incomparables calles sin salida de nubes
vibrantes y relámpagos en la mente saltando hacia los polos de
Canadá y Paterson, iluminando a todo el mundo inmóvil del Tiempo por
entremedio, solideces de peyote por los pasillos, madrugadas de
árbol verde en el jardín del cementerio, borracheras de vino en las
azoteas, barrios de almacenes cruzados con coche drogados con el
neón de los semáforos parpadeando, vibraciones de sol y luna y árbol
en los rugientes atardeceres invernales de Brooklyn, cubos de basura
ruidosos y bondadosa luz de la mente, que se encadenaron en el metro
para el interminabl trayecto de Battery al Bronx sagrado cargados de
benzedrina hasta que el ruido de las ruedas y de los niños les hizo
bajar con los dientes podridos temblando y la mente hecha polvo y
seca de inteligencia en la triste luz del Zoo...
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