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Nacido
el 22 de febrero de 1788 en Danzig (ahora Gdansk), Polonia cursó
estudios en las universidades de Gotinga, Berlín, y Jena. Su padre,
un próspero comerciante de carácter fuerte, era un republicano
liberal que admiraba todo lo inglés, una admiración que procuró
transmitírsela a su hijo quien recogió buena parte de este interés.
Empeñado en que su hijo siguiera su misma carrera comercial,
acabaría encontrando la oposición de éste a quien no hacía gracia
seguir sus pasos. No obstante, Arthur siempre llevó una buena
relación con él; estima que aparece en sus escritos al agradecer que
su independencia económica heredada de su progenitor le hubiera
permitido llevar a cabo su verdadera vocación. Con su madre sin
embargo tuvo que experimentar relaciones muy difíciles. Era una
mujer de temperamento jovial y alegre, hábil en el trato con los
demás y asidua a las reuniones sociales, sin embargo chocó ya
tempranamente con su hijo a quien llegó a desheredar. Se radicó en
Frankfurt del Main, donde llevó una vida solitaria dedicado al
estudio de las filosofías budista e hinduista y del misticismo.
Elaboró un original sistema que recogía el pensamiento de los
clásicos como Platón y de su antecesor Kant para llevarlos a
coincidir sorprendentemente con budismo e hinduismo, cerrando así el
círculo de la filosofía para llevarla de nuevo a sus orígenes, a las
culturas más antiguas de la humanidad. Fue de hecho, el primer
intento serio de unir las metafísicas occidental y oriental.
Influenciado por las ideas del teólogo dominico, místico y filósofo
ecléctico alemán Meister Eckhart, del teósofo y místico alemán Jakob
Boehme, y de los eruditos del renacimiento y de la Ilustración. En
su obra principal, El mundo como voluntad y representación (1819),
propone los elementos éticos y metafísicos dominantes de su
filosofía atea y pesimista.
Schopenhauer, en contra de la escuela del idealismo, se opone a las
ideas del filósofo alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel, que creía
en la naturaleza espiritual de toda realidad. Schopenhauer aceptaba,
con algunas reservas, la teoría del filósofo alemán Immanuel Kant,
de que los fenómenos existen sólo en la medida en que la mente los
percibe como representaciones. Sin embargo, no estaba de acuerdo con
éste en que la "cosa-en-sí" (Ding an sich), o realidad última,
exista más allá de la experiencia. La identificaba por su parte con
la voluntad experimentada. No obstante, la voluntad no está limitada
a una acción voluntaria previsible; sino que toda la actividad
experimentada por la personalidad es voluntad, incluidas las
funciones fisiológicas inconscientes. Esta voluntad es la naturaleza
innata que cada ser experimenta y adopta en el tiempo y el espacio
como apariencia del cuerpo, que es así su representación. Partiendo
del principio de que la voluntad es la naturaleza innata de su
propio cuerpo como una apariencia en el tiempo y en el espacio,
llegó a la conclusión de que la realidad innata de todas las
apariencias materiales es la voluntad; y que la realidad última es
una voluntad universal.
Según Schopenhauer la tragedia de la vida surge de la naturaleza de
la voluntad, que incita al individuo sin cesar hacia la consecución
de metas sucesivas, ninguna de las cuales puede proporcionar
satisfacción permanente a la actividad infinita de la fuerza de la
vida, o voluntad. Así, la voluntad lleva a la persona al dolor,
remedio al sufrimiento y a la muerte; a un ciclo sin fin de
nacimiento, muerte y renacimiento, y la actividad de la voluntad
sólo puede ser llevada a un fin a través de una actitud de renuncia,
en la que la razón gobierne la voluntad hasta el punto que cese de
esforzarse.
Schopenhauer tuvo esta concepción del origen de la vida en la
voluntad gracias a un planteamiento que partía de la concepción de
la naturaleza de la conciencia como impulsora. Mostró una fuerte
influencia budista en su metafísica y un logrado sincretismo de
ideas budistas y cristianas en sus reflexiones éticas. Desde el
punto de vista epistemológico, las ideas de Schopenhauer pertenecen
a la escuela de la fenomenología.
Famoso por su misoginia, Schopenhauer aplicó sus ideas al considerar
los principios que constituyen el fundamento de la actividad sexual
humana, defendiendo que los individuos se unen no por las
sensaciones del amor sentimental sino por los impulsos irracionales
de la voluntad. Huellas de la filosofía de Schopenhauer pueden
distinguirse en las primeras obras del filósofo y poeta alemán
Friedrich Nietzsche, en las óperas del compositor alemán Richard
Wagner y en muchos de los trabajos filosóficos y artísticos del
siglo XX. Schopenhauer murió el 21 de septiembre de 1860.
"Querer es esencialmente sufrir, y como vivir es querer, toda vida
es por esencia dolor. Cuanto más elevado es el ser, más sufre... La
vida del hombre no es más que una lucha por la existencia, con la
certidumbre de resultar vencido. La vida es una cacería incesante,
donde los seres, unas veces cazadores y otras cazados, se disputan
las piltrafas de una horrible presa. Es una historia natural del
dolor, que se resume así: querer sin motivo, sufrir siempre, luchar
de continuo, y después morir... Y así sucesivamente por los siglos,
de los siglos hasta que nuestro planeta se haga trizas."
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