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Nació el 22 de agosto
de 1904 en el seno de una familia de terratenientes de Jiading
(Chia-ting), provincia de Sichuan. Cursó estudios en Francia a
comienzos de la década de 1920 y después regresó a China para
trabajar en el Partido Comunista en distintos puestos, uniéndose a
Mao Zedong en Jiangxi hacia 1930 y participando en la Larga Marcha,
1934-1935.
Durante la lucha de
China contra la agresión japonesa (1937-1945), sirvió como comisario
político del Ejército y fue ascendido al Comité Central del partido
en 1945. Después de la creación del gobierno comunista en 1949,
entra en jerarquía comunista bajo el patronazgo de Mao, desempeñando
el cargo de ministro de Finanzas (1953-1954) y secretario general
del partido (1956-1966). Fue distinguido como pragmático en
oposición a la defensa del celo revolucionario de Mao, especialmente
después del fracaso del Gran Salto adelante de Mao y, por tanto, se
vio expuesto a los ataques radicales durante la Revolución Cultural.
En 1967 le expulsaron de su cargo, así que desapareció hasta que
Zhou Enlai le nombró viceprimer ministro en 1973. Cuando en los
primeros meses de 1976, Zhou falleció, los aliados radicales de Mao,
la Banda de los Cuatro, purgaron a Deng de nuevo, pero tras la
muerte de Mao y la caída del grupo a finales de ese año, fue
rehabilitado por Hua Guofeng en 1977. Expulsó a Hua del poder,
colocó a sus protegidos Zhao Ziyang y Hu Yaobang en las esferas
superiores e inició su campaña para el nuevo desarrollo de China.
Realizó reformas que
en su mayor parte fueron económicas y sociales, dirigidas a fomentar
la iniciativa y el crecimiento. Racionalizó la planificación
económica, liberó empresas del control estatal y reintrodujo el
beneficio como principio básico de la vida económica. China se unió
al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial en 1980; se
establecieron zonas especiales de empresa y otras iniciativas para
atraer la inversión extranjera.
Los nombramientos
oficiales de Deng como presidente de la Comisión Militar Central del
partido (1981-1989) y el Comité Permanente del Politburó del partido
(1982-1987) disimularon su verdadero puesto, ya que su control de
los militares era decisivo para su liderazgo. En política exterior,
desarrolló estrechas relaciones con Japón y Estados Unidos. Gracias
a su política, el país experimentó un rápido desarrollo económico,
pero también desencadenó un desorden social y unas aspiraciones
políticas imprevisibles, ya que se puso de manifiesto que no tenía
intención de comprometer el poder absoluto del Partido Comunista.
Aprobó personalmente la masacre sangrienta con que concluyeron las
manifestaciones masivas en favor de la democracia en la plaza de
Tiananmen en 1989 y purgó a su protegido Zhao Ziyang, que había
demostrado ser demasiado comprensivo con el movimiento en favor de
la democracia. En 1989 dejó su último cargo oficial, pero conservó
una enorme autoridad. Apareció por última vez públicamente en 1994,
y el 19 de febrero de 1997 falleció en Pekín.
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