|
"Del
fanatismo a la barbarie no hay más que un paso"
Diderot
Nació el 5 de octubre de 1713, en Langres (Francia). Se cuenta que a
los tres años fue llevado a presenciar una ejecución pública y que
la impresión que le causó fue tan violenta que cayó enfermo. En su
ciudad natal cursó sus estudios con los jesuitas. Se translada a
París en 1734, donde pasó diez años como profesor de matemáticas,
latín, griego y lenguas modernas. En 1746 se publicó bajo el
anonimato su primera obra importante, Pensamientos filosóficos
(1746), en la que afirma su filosofía deísta. En el año 1747 fue
invitado para editar una traducción francesa de la Cyclopaedia
inglesa de Ephraim Chambers. Gracias a la colaboración del
matemático Jean le Rond d'Alembert, fue capaz de transformar este
proyecto en una inmensa obra de nueva redacción que abarcaba 35
volúmenes, Enciclopedia o diccionario razonado de las artes y los
oficios, más conocida como la Enciclopedia. Se le unieron Voltaire y
Montesquieu, y se comenzó a utilizar la Enciclopedia como una
poderosa arma de propaganda contra la autoridad eclesiástica, la
superstición, el conservadurismo y el orden semifeudal. En 1759 los
diez primeros volúmenes fueron eliminados por el Conseil du Roi, y
prohibió la publicación de la obra. Denis prosiguió con su trabajo
en los volúmenes restantes y logró imprimirlos en secreto. Los 17
volúmenes del texto se completaron en 1765, pero las ilustraciones y
los suplementos no se añadieron hasta 1780. De su obra destacan
también La religiosa (1796), El sobrino de Rameau (1761), traducida
al alemán por Goethe, Jacques el fatalista (1796), Cartas sobre
ciegos para uso de los que ven (1749) y El sueño de D'Alembert
(1830). Amigo y consejero de la emperatriz Catalina II de Rusia,
para ella y a su pedido escribió el Ensayo sobre los estudios en
Rusia y el Plan de una Universidad oficial rusa. A ella le vendió
más tarde su biblioteca, apremiado por necesidades económicas. En
1729, fundó el diario Salones, en el que escribía las críticas de
las exposiciones de arte que se celebraban cada año en la ciudad de
París. Falleció en París el 31 de julio de 1784.
Las oeuores Philosophiques de Denis Diderot, editadas por la "Librairie
Philosophique" do Bruselas en 1829. (extracto)
LA EDUCACION DE LOS NIÑOS
A la señora condesa de Forbach.
Me he preguntado cómo podría hacer para que un niño fuese bueno, y
me contesté: inspirándole ciertas cualidades del alma en las que, en
forma particular, radica la bondad.
¿Cuáles son, precisamente, estas cualidades? La justicia y el
carácter. La justicia, que no es nada sin el carácter; el carácter,
que bien puede ser un enorme mal sin la justicia; la justicia, que
ampara de la maledicencia, y regula la obra de bien; el carácter,
que dará tono a su conducta, que le dará resignación en su destino y
que lo enaltecerá sobre sus reveses.
Ésta fue la respuesta que me di a mí mismo. He releído mi
contestación y he visto que las mismas cualidades que servían de
base a la bondad, también da base a la verdadera grandeza; he visto
que trabajando para hacer bueno a mi muchacho, también trabajaba
para hacerlo grande, y me regocijé conmigo mismo.
Me pregunté luego cómo se puede inspirar el carácter en un alma
naturalmente tímida, y me contesté: corrigiendo un temor con otro
temor; el temor a la muerte con el temor a la deshonra. Se debilita
a uno llevando el otro al extremo. Más se teme a la deshonra y menos
se teme a la muerte.
Todo bien considerado, siendo la vida el don más preciado, cuyo
sacrificio es el más difícil, la tomé como la medida más fuerte del
interés del hombre, y me dije: si el fantasma exagerado de la
ignominia, si el valor exagerado de la consideración pública, no dan
el coraje de la organización, se les reemplaza por el coraje del
deber, del honor y de la razón. No podrá hacerse una encina de un
rosal y aunque consiguiéramos convencer a éste, preferirá dejarse
destruir antes que trocarse en aquélla. Dichoso el que posee los dos
corajes.
Si fractus illabatur orbis,
Impavidum ferien ruina
Verá conmoverse el mundo sin temblar.
* |