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Nació el 8 de agosto de 1879 en Anenecuilco, estado de Morelos
(México), en el seno de una familia campesina. Desde muy temprana
edad, advirtió las grandes injusticias que se cometían en contra de
quienes trabajaban la tierra. En 1906 asistió a una junta de
campesinos en Cuautla, para discutir la forma de defender frente a
los hacendados vecinos, las tierras del pueblo.
En
septiembre de 1909 fue electo presidente de la junta de defensa de
las tierras de Anenecuilco. Campesino mestizo, luchó en defensa de
los derechos de su pueblo a las tierras, "la tierra es de quien la
trabaja", reunió un ejército de peones, la mayoría de ellos
indígenas de Morelos, y con "Tierra y Libertad" como grito de guerra
pasó a formar parte en 1910 de la Revolución Mexicana de Francisco
Indalecio Madero, que pretendía acabar con el régimen de Porfirio
Díaz. Dejó de confiar en Madero, que comenzó a ejercer como
presidente en 1911, y se declaró en su contra, formulando su propio
programa de reforma agraria (conocido con el nombre de Plan de
Ayala), mediante el que pensaba redistribuir la tierra entre los
campesinos.
Durante las presidencias del dictador Victoriano Huerta (1913-1914)
y del presidente constitucionalista Venustiano Carranza (1914-1920),
continuó con sus movimientos en contra del gobierno, extendiendo su
poder por todo el sur de México. Junto a Pancho Villa, que había
aceptado el Plan de Ayala, entró en la ciudad de México en 1914. Un
año después se transladó a Morelos, donde prosiguió con la defensa
de sus posiciones, frente a las tropas constitucionalistas. El 10 de
abril de 1919 fue asesinado en una emboscada organizada por el
coronel Jesús Guajardo, en la hacienda de Chinameca. La acción causó
una enérgica condena de la opinión pública y de gran parte de los
propios sectores constitucionalistas.
Corrido de la Muerte
de Emiliano Zapata
Armando Liszt Arzubide
Encuchen, señores, oigan el corrido,
De un triste acontecimiento;
Pues en Chinameca fue muerto a mansalva
Zapata, el gran insurrecto
Abril de mil novecientos
Decinueve, en la memoria
Quedaras del campesino
Como una mancha en la historia
Campanas de Villa Ayala,
¿por que tocan tan doliente?
Es que ya murio Zapata
Y era Zapata un valiente
El buen Emiliano que amaba a los pobres
Quiso darles libertad;
Por eso los indios de todos los pueblos
Con el fueron a luchar
De Cuautla hasta Amecameca,
Matamoros y el Ajusco,
Con los pelones del viejo
Don Porfirio se dio gusto
Trinitaria de los campos
De las vegas de Morelos,
Si preguntan por Zapata,
Di que ya se fue a los Cielos
Dice a su fiel asistente
Cuando andaba por las sierras;
Mientras yo viva, los indios
Seran dueños de sus tierras
Amapolita olorosa
De las lomas de Guerrero,
No volveras a ver nunca
Al famoso guerrillero
Con gran pesadumbre le dice a su vieja:
Me siento muy abatido,
Pues todos descansan, yo soy peregrino,
Como pajaro sin nido
Generales van y vienen
Dizque para apaciguarlo;
Y no pudiendo a la buena
Un plan ponen pa' engañarlo
Canta, canta, gorrioncito,
Di en tu cancion melodiosa;
Cayo el general Zapata
En forma muy alevosa
Don Pablo Gonzalez ordena a Guajardo
Que le finja un rendimiento,
Y al jefe Zapata disparan sus armas
Al llegar al campamento
Guajardo dice a Zapata:
Me le rindo con mi tropa,
En Chinameca lo espero,
Tomaremos una copa
Arroyito revoltoso,
¿que te dijo aquel clavel?
Dice que no ha muerto el jefe,
Que Zapata ha de volver
Abraza Emiliano al felon Guajardo
En prueba de su amistad,
Sin pensar el pobre que aquel pretoriano
Lo iba yo a sacrificar
Y tranquilo se dirige
A la hacienda con su escolta;
Los traidores le disparan
Por la espalda a quemarropa
Jilguerito mañanero
De las cumbres soberano,
Imira en que forma tan triste
Ultimaron a Emiliano!
Cayo del caballo el jefe Zapata
Y tambien sus asistentes
Asi en Chinameca perdieron la vida
Un puñado de valientes
Señores, ya me despido,
Que no tengo novedad
Cual heroe murió Zapata
Por dar tierra y libertad
A la orilla de un camino
Habia una blanca azucena,
A la tumba de Zapata
La llevé como una ofrenda...
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