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Nació el 13 de junio de 1888 en Lisboa (Portugal). Cinco años más
tarde muere su padre de tuberculosis y poco después su madre contrae
matrimonio con el comandante Joao Miguel Rosa. Durante su infancia
viajó a Durban, Suráfrica, donde su padrastro era cónsul. Su primer
poema, À miña Querida Mamã, data de 1895. Estudió en la Universidad
de Capetow (África del Sur) y en la de Lisboa. Creó una imprenta
entre otros negocios, todos fracasados, e intenta comenzar una
carrera como bibliotecario, pero no es admitido. Aprendió inglés y
trabajó como traductor; publicó sus primeros poemas en inglés. Fue
uno de los creadores del movimiento literario Orfeu, introductor del
Futurismo en Portugal. Entre sus teorías estéticas destacan:
«sensacionalismo», «paulismo», «interseccionismo». Colaboró y fue
miembro fundador de las revistas: Centauro, Portugal Futurista,
Contemporânea, Presença, Descobrimento. Recibió influencias de
filósofos como Schopenhauer y Nietzsche y también del simbolismo
francés. Publicó poesía en portugués un año antes de morir cuando
apareció una colección de poemas firmados con diferentes nombres.
Tras su muerte han aparecido sus Obras Completas publicadas con
diferentes nombres. I-Poesías, 1942, de Fernando Pessoa; II-Poesías,
1944, de Alvaro de Campos; III-Poemas, 1946, de Alberto Caeiro; IV-Odas,
1946, de Ricardo Reis; V-Mensajes, 1945; VI-Poemas dramáticos; y VII
y VIII-Poesías inéditas. Además es de destacar El libro del
desasosiego (1982), que inició el poeta en 1912 y que se compone de
aforismos, divagaciones y fragmentos de su diario. Su última frase
la escribió en inglés: I know not what tomorrow will bring. Falleció
el 30 de noviembre de 1935.
Si yo pudiera
Si yo pudiera morder la tierra toda y sentirle el sabor sería más
feliz por un momento...
Pero no siempre quiero ser feliz es necesario ser de vez en cuando
infeliz para poder ser natural...
No todo es días de sol y la lluvia cuando falta mucho, se pide.
Por eso tomo la infelicidad con la felicidad.
Naturalmente como quien no se extraña con que existan montañas y
planicies y que haya rocas y hierbas...
Lo que es necesario es ser natural y calmado en la felicidad o en la
infelicidad.
Sentir como quien mira
Pensar como quien anda, y cuando se ha de morir.
Recordar que el día muere y que el poniente es bello y es bella la
noche que queda.
Así es y así sea.
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