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Nació
el 5 de junio de 1878 en Río Grande, municipio de San Juan del Río,
Durango. Huérfano desde muy pequeño, se dedicó a las labores del
campo hasta que, a la edad de 16 años, hirió de gravedad al hijo del
dueño de la hacienda cuando éste quiso raptar a su hermana. A partir
de este momento, Villa huyó de su tierra natal y anduvo prófugo por
la sierra. Fue entonces cuando cambió su verdadero nombre, Doroteo
Arango, por el de Francisco Villa.
En
1910, cuando estalló la Revolución Mexicana contra Porfirio Díaz,
ofreció sus servicios al líder opositor Francisco Indalecio Madero,
demostrando sus dotes de combatiente y organizador en numerosas
batallas victoriosas. Durante la administración de Madero, sirvió a
las órdenes del general mexicano Victoriano Huerta, que,
desconfiando de él, le condenó a muerte por insubordinación. Villa
huyó hacia Estados Unidos, pero volvió tras el asesinato de Madero y
la llegada al poder de Huerta, en 1913, para unirse a la oposición
revolucionaria encabezada por Venustiano Carranza. Al frente de un
improvisado ejército se hizo con el control del estado de Chihuahua
y formó la División del Norte, a cuyo frente ocupó las ciudades de
Torreón y Ciudad Juárez.
En
1914 tomó Zacatecas, por lo que entró en contacto con Emiliano
Zapata en Xochimilco, en cuya compañía entró en la ciudad de México
en noviembre de ese año, tras rechazar la autoridad de Carranza.
Cuando éste retomó el poder en 1916, Villa se mantuvo en la
oposición, pero sufrió una grave derrota en Celaya frente al general
Obregón, por lo que se retiró al estado de Chihuahua, arrebató sus
propiedades a los grandes terratenientes y volvió a mostrarse como
el temido guerrillero de los primeros años.
El 9
de marzo de 1916 Villa cruzó la frontera y atacó la ciudad
estadounidense de Columbus (Nuevo México), matando a varios
ciudadanos y destruyendo parte de la misma. Cuando Carranza, llegó
al poder en 1920, llegó a un acuerdo con el nuevo gobierno, logró
una amnistía y se retiró a un rancho, cerca de Parral (Chihuahua).
Realizaba frecuentes viajes a Parral y en uno de ellos, el 20 de
julio de 1923, se le tiende una emboscada que dirigió Jesús Salas
Barraza, junto con Melitón Lozoya. Muere acribillado dentro de su
automóvil.
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