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Se cree que nació en la isla de Cos, Grecia. El médico más ilustre
de la antigüedad. Su capacidad para la observación clínica influyó
decisivamente en erradicar viejas supersticiones. Era hijo de
Heráclides, de la familia de Asclepíades, y recibió probablemente
sólida instrucción con Gorgias de Leoncio. Fue amigo del filósofo
Demócrito. Viajó por Tesalia, Tracia, Macedonia y ciudades del Asia.
En Atenas ejerció y enseñó medicina y su actuación durante una peste
le valió un homenaje público. Su fama llegó a Persia, de donde el
rey Artajerjes le invitó a ir para combatir una epidemia,
ofreciéndole cuantiosas riquezas; pero Hipócrates se negó a
colaborar con los enemigos de su pueblo. Murio en Larisa de Tesalia
y, según la tradición, sobre su tumba las abejas construyeron una
columna con miel y cera curativas. Su nombre se asocia al juramento
hipocrático. De las casi setenta obras que forman parte de la Corpus
hippocraticum, es posible que sólo escribiera alrededor de seis.
Entre las obras más destacadas de la Corpus hippocraticum figura el
Tratado de los aires, las aguas y los lugares, donde se dice que el
clima, el agua o su situación en un lugar en el que los vientos sean
favorables son elementos que pueden ayudar al médico a evaluar la
salud general de sus habitantes. Murió en Larissa, Grecia.
JURAMENTO DE HIPOCRATES
"Por Apolo médico y Esculapio, juro: por Higias, Panacace y todos
los dioses y diosas a quienes pongo por testigos de la observancia
de este voto, que me obligo a cumplir lo que ofrezco con todas mis
fuerzas y voluntad.
Tributaré a mi maestro de Medicina igual respeto que a los autores
de mis días, partiendo con ellos mi fortuna y socorriéndoles en caso
necesario; trataré a sus hijos como mis hermanos, y si quisieran
aprender la ciencia, se las enseñaré desinteresadamente y sin otro
género de recompensa. Instruiré con preceptos, lecciones habladas y
demás métodos de enseñanza a mis hijos, a los de mis maestros y a
los discípulos que me sigan bajo el convenio y juramento que
determinan la la ley médica y a nadie más.
Fijaré el régimen de los enfermos del modo que le sea más
conveniente, según mis facultades y mi conocimiento, evitando todo
mal e injusticia.
No me avendré a pretensiones que afecten a la administración de
venenos, ni persuadiré a persona alguna con sugestiones de esa
especie; me abstendré igualmente de suministrar a mujeres
embarazadas pesarios o abortivos.
Mi vida la pasaré y ejerceré mi profesión con inocencia y pureza.
No practicaré la talla, dejando esa operación y otras a los
especialistas que se dedican a practicarla ordinariamente.
Cuando entre en una casa no llevaré otro propósito que el bien y la
salud de los enfermos, cuidando mucho de no cometer intencionalmente
faltas injuriosas o acciones corruptoras y evitando principalmente
la seducción de las mujeres jóvenes, libres o esclavas. Guardaré
reseva acerca de lo que oiga o vea en la sociedad y no será preciso
que se divulgue, sea o no del dominio de mi profesión, considerando
el ser discreto como un deber en semejantes casos.
Si observo con fidelidad mi juramento, seame concedido gozar
felizmente mi vida y mi profesión, honrado siempre entre los
hombres; si lo quebranto y soy perjuro, caiga sobre mí, la suerte
adversa".
Hipócrates de Cos
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