|
Nació
en Bogotá el 25 de diciembre de 1961 en el seno de una familia
acomodada colombiana. Su madre Yolanda Pulecio fue miss Colombia en
1955 y más tarde representante a la Cámara por Bogotá. Su padre,
Gabriel Betancourt, fue ex ministro de Educación en el gobierno del
general Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957), fue designado en los años
60 representante de la Unesco en Francia, donde sus dos hijas,
Astrid e Ingrid, estudiarían y pasarían parte de su infancia con
intervalos en Bogotá.
La familia se
instaló en la famosa Rue Foch de París "en un apartamento inmenso
decorado con gusto y refinamiento: muebles del siglo XVIII, cuadros
de grandes maestros, porcelanas chinas, tapetes de ensueño", narra
Betancourt en su libro del 2001 "Con la Rabia en el Corazón", una
suerte de autobiografía.
Terminó sus
estudios de ciencias políticas en el Instituto de Estudios Políticos
de París, y en 1985 se casó con uno de sus compañeros de aulas, el
diplomático francés Fabrice Delloye, padre de sus dos hijos, Melanie
y Lorenzo.
Regresó a Colombia
tras el asesinado 1989, a manos de narcotraficantes y paramilitares,
del candidato presidencial liberal Luis Carlos Galán, del cual su
madre Yolanda era amiga y colaboradora, y comenzó a trabajar como
asesora en el ministerio de Hacienda. Decidió postularse a la Cámara
de Representantes por Bogotá en los comicios de 1994.
En 1990 se separa
de Delloye, y en diciembre de 1996, ya congresista, recibe amenazas
de muerte y envía a sus dos hijos a Nueva Zelandia, donde residía su
ex marido.
Elegida senadora
en 1998, organiza su propio movimiento político al que llamó
"Oxigeno" para representar el nuevo aire que precisaba la política
de su país, y desde el congreso fustigó a las FARC y a los
paramilitares, aunque en 1998 se entrevistó con dirigentes de ambos
grupos.
Carlos Alonso
Lucio, ex compañero de escuela y ex colega en el congreso, afirmó en
2007 en una entrevista con la AP que la ex candidata es "una mujer
digna" y que su lucha diaria con los insurgentes debe ser "como la
de un ajedrecista con un boxeador", dijo.
Con Lucio y otros
jóvenes legisladores, conocidos entonces como "Los Tres
Mosqueteros", se presentan como políticos de una nueva generación.
En febrero de
1995, junto a Lucio se entrevistó con los hermanos Gilberto y Miguel
Rodríguez Orejuela, jefes del cartel de Cali, lo que generó
especulaciones sobre lazos con la mafia. Betancourt siempre aseguró
que esa entrevista fue para aclarar si hubo o no acuerdos entre los
Rodríguez y el gobierno para capturar a Pablo Escobar, líder del
cartel de Medellín y muerto en diciembre de 1993.
A pesar de ser
conocida nacionalmente Betancourt estuvo lejos de encabezar en 2001
y 2002 las encuestas de preferencias electorales a la presidencia y
al final apenas si consigue poco más de 53.000 votos (0,46%) de los
11 millones de votos válidos.
La noche del 22 de
febrero del 2002, ella llamó por su celular a Néstor León Ramírez,
alcalde por Oxígeno en San Vicente del Caguán, en el departamento
del Caquetá y bastión de las FARC.
"Ella me dijo que
estaba conmigo en las buenas y en las malas y que iba a San Vicente
a darme apoyo", cuenta Ramírez. Entonces se había producido el fin
del diálogo de paz del gobierno del presidente Andrés Pastrana con
la guerrilla y el estado reingresaba tropas a la zona.
"Le dije que había
problemas en el camino, porque la guerrilla estaba haciendo
hostigamientos, pero ella era así tajante me dijo que la esperara y
que ella iba". Betancourt junto a su compañera candidata a la
vicepresidencia, Clara Rojas, llegó a Florencia, la capital del
Caquetá, y se desplazó en una camioneta rumbo a San Vicente cerca
del mediodía del 23 de febrero del 2002. Allí fueron secuestradas.
Su compañera fue liberada seis años después.
*** |