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"Si yo
prefiero los gatos a los perros es porque no hay gatos policias"
Jean Cocteau
Nació el 5 de julio de 1889, en Maisons-Laffitte, cerca de París.
Cuando tan sólo contaba con nueve años su padre se quitó la vida.
Fue un niño consetido y con malos resultados en el colegio. En la
escuela se enamoró de un compañero, Pierre Dargelos, quien se vería
posteriormente reencarnado en muchas de sus obras. Se trasladó a
París y con dieciséis años se encontró con el actor Édouard de Max,
que tomó parte en su lanzamiento como poeta. Siendo muy joven
publicó su primer volumen de poemas, La lámpara de Aladino, que
rápidamente le situó como un escritor importante. En 1909 los
Ballets Rusos se establecieron en París y consiguió a través de una
buena relación que mantenía con el empresario Sergei Diáguilev,
trabajar en ellos. Combinó su talento con el del compositor Erik
Satie, el coreógrafo Leonide Massine y el pintor español Pablo
Picasso para crear un ballet revolucionario llamado Parade, que se
representó por primera vez en 1917, y Le Boeuf sur le toit (El buey
en el tejado, 1920, con música del compositor francés Darius
Milhaud).
Durante
la I Guerra Mundial trabajó en la Cruz Roja conduciendo ambulancias.
Todas estas experiencias fueron contadas en su novela Thomas el
impostor, publicada en 1923. Su relación con el aviador Roland
Garros inspiró los poemas de su obra The Cape of Good Hope (1919).
Fue en esta época cuando conoció a Guillaume Apollinaire, Amedeo
Modigliani, y a Raymond Radiguet, un joven poeta del que se enamoró.
Radiguet tan sólo tenía 15 años y mantuvieron una apasionada
relación amorosa que pasaría como modelo para sus subsiguientes
relaciones. En 1923, cuando Radiguet contaba 20 años, muere de
tifus, Cocteau incrementa su adicción al opio lo que le obliga a
pasar un periodo de recuperación en un sanatorio. Esta experiencia
la describió en Opio (1923). Durante este tiempo escribió algunas de
sus obras más importantes: Orfeo (1927) y La máquina infernal
(1934), la novela Los muchachos terribles (1929) y su primera
película, La sangre de un poeta (1930). Sus películas fueron
importantes en la introducción del surrealismo en el cine francés.
Varias de ellas, especialmente La bella y la bestia (1945), Orfeo
(1950) y Los muchachos terribles (1929), han llegado a ser
consideradas clásicas del cine moderno. Alcanzó el reconocimiento
con su elección para la Academia Francesa en 1955. Falleció el 11 de
octubre de 1963 en Milly-la-Fôret, cerca de Fontainebleau.
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