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Nació en
Iliria en el seno de una familia de origen humilde, y se educó en
Constantinopla. Fue nombrado cónsul y asociado al trono por su tío
Justino I. En el año 518 fue administrador del emperador Justino,
que le nombró su sucesor. Se casó con Teodora, (523) antigua
bailarina de circo y prostituta, su padre había sido custodio de
animales salvajes en el anfiteatro de Constantinopla. Se rodeó
Justiniano de un estrecho grupo de colaboradores entre los que
destacan Triboniano o Belisario. Al fallecer Justino en el año 527
fue elegido emperador. Gracias a los relatos de Procopio conocemos
los deseos de Justiniano de alcanzar el esplendor de la Roma
Imperial, motivo por el que realizó toda la amplia serie de campañas
exteriores. Comenzó una política tendente a la restauración del
Imperio romano, cuya parte de Occidente se había perdido con las
invasiones de los pueblos bárbaros en el siglo V. La frontera
oriental del Imperio estaba asegurada por la paz eterna firmada con
Persia en el año 532.
Un
ejército imperial inició la marcha en el año 533 contra el reino
vándalo del norte de África, reincorporando esta zona al Imperio en
el 534. Otro ejército atacó, en el año siguiente, a los ostrogodos
establecidos en Italia; resistieron durante veinte años. Una tercera
campaña militar realizada contra los visigodos, reconquistó el
sureste de la península Ibérica. El Imperio requería un sistema
legal uniforme. Una comisión imperial, presidida por el jurista
Triboniano, trabajó diez años para recopilar y sistematizar el
Derecho romano. Su trabajo, conocido como Código de Justiniano y
promulgado en el 534, se incorporó al enorme Corpus Iuris Civilis
(Corpus de Derecho civil); en él se reunían todas las constituciones
de los emperadores romanos desde Adriano (117-138 d.C.) hasta la
fecha de su publicación; y fue actualizado mediante la adición de
nuevas leyes o Novellae. Las otras dos partes que componían el
Corpus eran el Digesto o Pandectas y las Instituciones, manual para
estudiantes de derecho. Esta codificación constituye aún la base
legislativa en muchos países de Europa. Se acentuó la autoridad
sagrada del emperador, eslabón entre Dios y el pueblo que le estaba
confiado. Esta autocracia imperial se manifestó en un suntuoso
ceremonial, heredero del esplendor romano al que se añadió la pompa
oriental (persa). Bajo el reinado de Justiniano I se desarrolló la
conocida como 'primera edad de oro del arte bizantino', que se
manifiesta en las iglesias de Santa Sofía y de San Sergio y Baco, en
Constantinopla (hoy Estambul, Turquía), así como en la iglesia de
San Vital, en Ravena (Italia). Falleció en Constantinopla.
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