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Nació el 14 de
septiembre de 1920 en Paso de los Toros, departamento de Tacuarembó.
Cursó estudios en un colegio alemán y se ganó la vida como
taquígrafo, cajero, vendedor, contable, funcionario público,
periodista, y traductor. De 1945 a 1975 trabaja en el semanario
Marcha, clausurado por la dictadura. Fue profesor de literatura y
parte como exiliado en los años setenta a Buenos Aires, Lima, La
Habana y España. Ha cultivado todos los géneros, con iniciación en
la poesía en libros como Poemas de oficina (1956), de tono cotidiano
y existencial. Con los cuentos Montevideanos (1960) incursionó en el
realismo. En 1960 ensayó la crítica político-social con El país de
la cola de paja. Sus novelas La tregua (1960) y Gracias por el fuego
(1965) tratan de los vicios sociales de la sociedad de consumo. Su
narrativa se politizó con El cumpleaños de Juan Ángel (1971) y
Primavera con una esquina rota (1982), incorporando el tema del
exilio y el retorno en La casa y el ladrillo (1977), Vientos del
exilio (1982), Geografías (1984) y Las soledades de Babel (1991). Su
obra de teatro Pedro y el capitán (1979) aborda la tortura. Ha
recogido su tarea crítica en Letras del continente mestizo (1967),
Sobre artes y oficios (1968), Del desexilio y otras conjeturas
(1984) y Crítica cómplice (1988), así como la evocación
autobiográfica en La borra del café (1993). En 1996 publicó sus
Cuentos completos, y en 1995, el libro de poesías El olvido está
lleno de memoria. En 1997, publicó Andamios otra novela en clave
autobiográfica.
SÓLO MIENTRAS TANTO
Vuelves, día de
siempre,
rompiendo el aire
justamente donde
el aire había crecido
como muros.
Pero nos iluminas
brutalmente
y en la sencilla
náusea de tu claridad
sabemos cuándo se nos
caerán los ojos,
el corazón, la piel de
los recuerdos.
Claro, mientras tanto
hay oraciones, hay
pétalos, hay ríos,
hay la ternura como un
viento húmedo.
Sólo mientras tanto.
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