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Nació el 15 de agosto de 1769 en Ajaccio (Córcega) y
recibió el nombre de Napoleón.
Hijo de Carlos Bonaparte, un abogado que luchó por la independencia
de Córcega y Letizia Ramolino. Su formación en Brienne y en la
Escuela Militar de París estuvo subvencionada por el rey Luis XVI.
Fue temiente en un regimiento de artillería y durante la Revolución
Francesa fue teniente coronel de la Guardia Nacional corsa (1791);
sin embargo, cuando Córcega declaró su independencia en 1793,
Bonaparte, decididamente partidario del régimen republicano, huyó a
Francia con su familia. Le nombraron jefe de artillería del ejército
encargado de la reconquista de Tolón, una base naval con el apoyo de
Gran Bretaña (que junto a Prusia, Austria, Holanda y España, tras la
declaración de guerra francesa a ésta última, habían constituido la
Primera Coalición contra Francia en 1793). Expulsó del puerto a las
naves británicas y reconquistó finalmente esta posición. Gracias a
esta acción, le ascendieron al grado de general de brigada a la edad
de 24 años. En 1795 salvó al gobierno revolucionario restableciendo
el orden tras una insurrección realista desatada en París.
En 1796 contrajo matrimonio civil con Josefina de
Beauharnais, viuda de un aristócrata guillotinado durante la
Revolución y madre de dos hijos. En 1796 fue comandante del ejército
francés en Italia. Venció sucesivamente a cuatro generales
austriacos cuyas tropas eran superiores en número y obligó a Austria
y sus aliados a firmar la paz. El Tratado de Campoformio estipulaba
que Francia podía conservar los territorios conquistados, en los que
Bonaparte fundó, en 1797, la República Cisalpina (Venecia), la
República Ligur (Génova) y la República Transalpina (Lombardia).
En 1798 dirigió una expedición a Egipto, que se
encontraba bajo el dominio turco, para cortar la ruta británica
hacia la India. Su flota fue destruida por el almirante británico
Horatio Nelson y quedó aislado en el norte de África tras ser
derrotado en la batalla del Nilo. En 1799 no logró hacerse con la
conquista de Siria, pero venció a los turcos en Abukir. Mientras
tanto, Francia hacía frente a una nueva situación internacional:
Austria, Rusia, Nápoles y Portugal se habían aliado con Gran
Bretaña, configurando la Segunda Coalición. A su regreso a París se
unió a una conspiración contra el gobierno y junto a sus compañeros
tomaron el poder durante el golpe de Estado del 9-10 de noviembre de
1799 (18-19 de brumario según el calendario revolucionario) y
establecieron un nuevo régimen, el Consulado. Según la constitución
del año VIII, Napoleón, que había sido nombrado primer cónsul,
disponía de poderes casi dictatoriales. La Constitución del año X,
por él dictada en 1802, otorgó carácter vitalicio a su consulado y,
finalmente, se proclamó emperador en 1804.
En 1800 cruzó los Alpes venciendo a los austriacos
en la batalla de Marengo y en 1801 firmó el Concordato con el papa
Pío VII, que apaciguó los ánimos en el interior del país al poner
fin al enfrentamiento con la Iglesia católica. Gran Bretaña reanudó
la guerra naval con Francia en abril de 1803 y en 1805, Rusia y
Austria se unieron a los británicos en la Tercera coalición. Decidió
que todos sus ejércitos fuesen contra las fuerzas austro-rusas, a
las que derrotó en la batalla de Austerlitz el 2 de diciembre de
1805. Conquistó el reino de Nápoles en 1806 y nombró rey a su
hermano mayor, José; se tituló rey de Italia (1805), desintegró las
antiguas Provincias Unidas (hoy Países Bajos), que en 1795 había
constituido como República de Batavia, y fundó el reino de Holanda,
al frente del cual situó a su hermano Luis, y estableció la
Confederación del Rin que quedó bajo su protección. Fue entonces
cuando Prusia y Rusia forjaron una nueva alianza y atacaron a la
confederación. Aniquiló al ejército prusiano en Jena y Auerstedt
(1806) y al ruso en Friedland.
En Tilsit (julio de 1807), estableció un acuerdo con
el zar Alejandro I por el que se reducía enormemente el territorio
de Prusia y también incorporó nuevos estados al Imperio: el reino de
Westfalia, gobernado por su hermano Jerónimo, y el ducado de
Varsovia, entre otros. Impuso el Sistema Continental en Europa, que
consistía en un bloqueo sobre las mercancías británicas con el
propósito de arruinar el poderoso comercio de Gran Bretaña.
En 1807 conquistó Portugal y un año después nombró a
su hermano José (Pepe Botella) rey de España, tras lograr la
abdicación de Fernando VII en Bayona e invadir el país, dejando
Nápoles como recompensa para su cuñado, Joachim Murat. La llegada a
España de José Bonaparte recrudeció la guerra de Independencia
española. Napoleón pasó algún tiempo en España y consiguió varias
victorias, pero la lucha se reanudó tras su partida, prolongándose
durante cinco años la guerra entre las tropas francesas y las
españolas (apoyadas por Gran Bretaña), jugando un papel fundamental
la lucha de guerrillas.
En 1809 derrotó a los austriacos en Wagram,
convirtió los territorios conquistados en las Provincias Ilirias (en
la actualidad parte de Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina,
Serbia y Montenegro) y conquistó los Estados Pontificios. Se volvió
a casar, en 1810 con María Luisa, archiduquesa de Austria e hija del
emperador Francisco I de Austria, perteneciente a la casa de
Habsburgo. Con este enlace vinculaba su dinastía a la más antigua de
la casas reales de Europa, con la esperanza de que su hijo, nacido
en 1811 y al que otorgó el título de rey de Roma como heredero del
Imperio, fuera aceptado por los monarcas reinantes. El Código
Napoleónico se implantó en todos los Estados creados por el
Emperador, el feudalismo y la servidumbre fueron eliminados, y se
estableció la libertad de culto (excepto en España). Le fue otorgada
a cada Estado una constitución en la que se concedía el sufragio
universal masculino y una declaración de derechos y la creación de
un parlamento; fue instaurado el sistema administrativo y judicial
francés; las escuelas quedaron supeditadas a una administración
centralizada y se amplió el sistema educativo libre. Cada Estado
disponía de una academia o instituto destinado a la promoción de las
artes y las ciencias. Su alianza con el zar Alejandro I quedó
anulada en 1812 y emprendió una campaña contra Rusia que terminó con
la trágica retirada de Moscú. Tras este fracaso, Europa se unió para
combatirle. Sus mariscales se negaron a continuar combatiendo en
abril de 1814. Al ser rechazada su propuesta de renunciar a sus
derechos en favor de su hijo, hubo de abdicar, permitiéndole
conservar el título de emperador y otorgándosele el gobierno de la
isla de Elba.
María Luisa y su hijo quedaron bajo la custodia del
padre de ésta, el emperador de Austria Francisco I, y no volvió a
verlos nunca. En 1815 huyó de Elba, llegó a Francia y marchó sobre
París tras vencer a las tropas enviadas para capturarle, iniciándose
el periodo denominado de los Cien Días. El resultado fue la campaña
de Bélgica, que concluyó con la derrota en la batalla de Waterloo el
18 de junio de 1815. Abdicó en favor de su hijo, Napoleón II y
marchó a Rochefort donde capituló ante el capitán del buque
británico Bellerophon. Fue recluido entonces en Santa Elena, una
isla en el sur del océano Atlántico. Vivió allí el resto de sus
días. Murió el 5 de mayo de 1821.
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