New York, NY. EE.UU. Año 3
 

Pío Baroja

1872 - 1956
Escritor español

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Nació el 28 de diciembre de 1872 en San Sebastián. Hijo de Serafín Baroja y Zornoza; ingeniero de minas, y de Carmen Nessi y Goñi. Estudió la carrera de Medicina en Madrid y Valencia, doctorándose en 1893 pero ejerció poco tiempo como médico. Hombre de carácter solitario y pesimista, características que aparecen reflejadas en sus obras. Su concepción filosófica sufre las influencias de Kant, Shopenhauer y Nietzsche. Shopenhauer dejó en él un profundo anticristianismo, rasgo de su personalidad que mantuvo intocable hasta su muerte. No fue partidario de ninguna tendencia política y fue criticó con el socialismo y el fascismo. Su primera novela fue Vidas sombrías (1900), a la que siguió el mismo año La casa de Aizgorri. Novela que forma parte de la primera de sus trilogías, Tierra vasca, que también incluye El mayorazgo de Labraz (1903) y Zalacaín el aventurero (1909). Con Aventuras y mixtificaciones de Silvestre Paradox (1901), inició la trilogía La vida fantástica, expresión de su individualismo anarquista y su filosofía pesimista, integrada además por Camino de perfección (1902) y Paradox Rey (1906). Alcanzó la fama fuera de España a través de la trilogía La lucha por la vida, descripción de los bajos fondos de Madrid, que forman La busca (1904), La mala hierba (1904) y Aurora roja (1905). Viajó por España, Italia, Francia, Inglaterra, los Países Bajos y Suiza, y en 1911 publicó El árbol de la ciencia, posiblemente su novela más reconocida. Entre 1913 y 1935 aparecieron los 22 volúmenes de una novela histórica, Memorias de un hombre de acción, basada en el conspirador Eugenio de Avinareta, uno de los antepasados del autor que vivió en el País Vasco en la época de las Guerras carlistas. En 1935 pasó a formar parte de la Real Academia Española, y emigró a Francia cuando estalló la Guerra Civil española, regresando en 1940. A su vuelta, se instaló en Madrid, donde llevó una vida alejada de cualquier actividad pública, hasta su fallecimiento el 30 de octubre de 1956. Entre 1944 y 1948 aparecieron sus Memorias, subtituladas Desde la última vuelta del camino.



Fragmento de El Árbol de la Ciencia:

I

Andrés Hurtado comienza la carrera

Serían las diez de la mañana de un día de octubre. En el patio de la Escuela de Arquitectura, grupos de estudiantes esperaban a que se abriese la clase.
De la puerta de la calle de los Estudios que daba a este patio, iban entrando muchachos jóvenes que, al encontrarse reunido, se saludaban, reían y hablaban.
Por una de estas anomalías clásicas de España, aquellos estudiantes que esperaban en el patio de la Escuela de Arquitectura no eran arquitectos de porvenir, sino futuros médicos y farmacéuticos.
La clase de química general del año preparatorio de medicina y farmacia se daba en esta época en una antigua capilla del Instituto San Isidro convertida en clase, y ésta tenía su entrada por la Escuela de Arquitectura.
La cantidad de estudiantes y la impaciencia que demostraban por entrar en el aula se explicaba fácilmente por ser aquél primer día de curso y del comienzo de la carrera.
Ese paso del bachillerato al estudio de la facultad siempre da al estudiante ciertas ilusiones, le hace creerse más hombre que su vida ha de cambiar.
Andrés Hurtado, algo sorprendido de verse entre tanto compañero, miraba atentamente arrimado a la pared la puerta de un ángulo del patio por donde tenían que pasar [...].

 

 

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