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Poeta lírica griega cuya fama hizo que Platón se refiriera a ella
dos siglos después de su muerte como la décima musa. Nació en la
isla de Lesbos, probablemente en Mitilene. Aunque no se sabe mucho
acerca de su vida, perteneció al parecer a una familia noble y fue
contemporánea del poeta lírico Alceo, de quien se supone fue su
amante, y de Stesichorus. También se dice que se casó con un hombre
rico de la isla de Andros y que tuvo una hija llamada Cleis. Otra
leyenda, que no merece credibilidad alguna, sostiene que, tras ser
rechazada por el joven marino Faón, se arrojó desde un acantilado en
Léucade (una isla de la costa occidental de Grecia). No se sabe
cuando murió, pero en sus poemas de última época se describe a sí
misma como una anciana que goza de una vida tranquila, pobre, en
armonía con la naturaleza.
Los fragmentos que hoy conservamos de sus poemas indican que Safo
enseñó su arte a un grupo de mujeres jóvenes, con las que mantuvo
una estrecha relación y para las que compuso sus odas nupciales
cuando la abandonaron para casarse. El poeta Anacreonte (mediados
del siglo VI a.C., es decir, una generación posterior a Safo),
afirmaba, en referencia a este grupo, que Safo sentía un amor sexual
por las mujeres; de ahí proceden los términos lesbianismo y safismo,
que aluden a la homosexualidad femenina.
Safo escribió nueve libros de odas, epitalamios o canciones
nupciales, elegías e himnos, pero apenas se conservan algunos
fragmentos de todos ellos. Entre estos destaca la Oda a Afrodita,
citada por el erudito Dionisio de Halicarnaso en el siglo I a.C. En
el siglo XX se descubrió un papiro con nuevos fragmentos de sus
poemas.
La poesía de Safo se caracteriza por la exquisita belleza de su
dicción, su perfección formal, su intensidad y su emoción. Inventó
el verso hoy conocido como oda sáfica (tres endecasílabos y un
adónico final de cinco sílabas). Muchos poetas griegos posteriores
asimilaron la influencia de Safo, en particular Teócrito.
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