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Nacido
en Asís, en el seno de una acaudalada familia. Hijo de Monna Pica y
de Pedro de Bernardone. Durante su juventud llevó una vida mundana.
Tras una batalla entre Asís y Perugia estuvo encarcelado un año en
esta ciudad. Siendo prisionero padeció una grave enfermedad durante
la cual decidió cambiar su forma de vida.
En 1205
ejerció la caridad entre los leprosos y comenzó a trabajar en la
restauración de ruinas de iglesias debido a una visión en la que el
crucifijo de la iglesia en ruinas de San Damián en Asís le ordenó
que reparara su casa. Los gastos en obras de caridad enfurecieron a
su padre, que llegó a desheredarlo. Renunció a su lujosa ropa por
una capa y dedicó los tres años siguientes al cuidado de los
leprosos y los proscritos en los bosques del monte Subastio.
Restauró la ruinosa capilla de Santa María de los Ángeles.
En 1208,
durante una misa, escuchó una llamada diciéndole que saliera al
mundo y, siguiendo el texto de Mateo 10, 5-14, "no poseyera nada
pero hiciera el bien en todas partes". Cuando regresó a Asís ese
mismo año, empezó a predicar, provocando la renovación de la
espiritualidad cristiana del siglo XIII. Reunió a los 12 discípulos
que se convertirían en los hermanos originales de su orden, más
tarde llamada la Primera Orden y lo eligieron superior.
En 1212
recibió a una monja de Asís llamada Clara, en la comunidad
franciscana; a través de ella se estableció la orden de las damas
pobres (las clarisas, más tarde Segunda Orden franciscana). En 1212
emprende camino a Tierra Santa, pero una tempestad le obligó a
regresar. Otras dificultades le impidieron cumplir gran parte de la
labor misionera cuando llegó a España a evangelizar a los
musulmanes. En 1219 se encontraba en Egipto, donde pudo predicar
aunque no consiguió convertir al sultán. Viajó después a Tierra
Santa permaneciendo allí hasta el año 1220. Quería ser martirizado y
se alegró al saber que cinco monjes franciscanos habían muerto en
Marruecos mientras cumplían sus obligaciones. A su regreso encontró
oposición entre los frailes y renunció como superior, dedicando los
años siguientes a planear lo que sería la Tercera Orden franciscana,
los terciarios. En septiembre de 1224, tras cuarenta días de ayuno,
rezando en el monte Alverno sintió un dolor mezclado con placer, y
las marcas de la crucifixión de Cristo, los estigmas, aparecieron en
su cuerpo. Fue llevado a Asís, donde pasó los años que le quedaban
marcado por el dolor físico y por una ceguera casi total.
"Cántico
de las criaturas", se cree que lo escribió en Asís en 1225. Fue
canonizado en 1228. En 1980 el papa Juan Pablo II le proclamó patrón
de los ecologistas. Sus emblemas son el lobo, el cordero, los peces,
los pájaros y los estigmas. Su festividad se celebra el 4 de
octubre. La tradición de poner el Belén en el mundo se remonta al
año 1223, en una Navidad de la villa italiana de Grecio. En esta
localidad, San Francisco de Asís reunió a los vecinos para celebrar
la misa de medianoche. En derredor de un pesebre, con la figura del
Niño Jesús, moldeado por las manos de San Francisco, se cantaron
alabanzas al Misterio del Nacimiento; desde entonces la fama de los
"Nacimientos" y su costumbre se extendió por todo el mundo
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