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Nació el
6 de mayo de 1856 en Freiberg (hoy Príbor, República Checa). Después
de escuchar una conferencia en torno al ensayo Sobre la naturaleza
(atribuido a Goethe) decide estudiar medicina. Comenzó a estudiar en
la Universidad de Viena en 1873. En el tercer curso, comenzó
investigaciones sobre el sistema nervioso central de los
invertebrados, en el laboratorio de fisiología dirigido por Ernst
Wilhelm von Brücke.
En 1881, tras haber cumplido un año de servicio
militar obligatorio, terminó su licenciatura. Permaneció en la
universidad como ayudante en el laboratorio de fisiología. En 1883,
y bajo la presión de Brücke, abandonó la investigación teórica. Pasó
tres años en el Hospital General de Viena, dedicándose a la
psiquiatría, la dermatología y los trastornos nerviosos.
En el año
1885, fue profesor adjunto de Neuropatología en la Universidad de
Viena. A últimos de ese año, consiguió una beca del gobierno para
estudiar en París junto al neurólogo Jean Charcot, que trabajaba en
el tratamiento de trastornos mentales mediante la hipnosis, en el
manicomio de Salpêtrière. Sus estudios junto a Charcot, centrados en
la histeria, lo dirigieron a la sicopatología.
En 1886 contrae
matrimonio con Martha Bernaysse y se establece como médico privado
en Viena, especializándose en los trastornos nerviosos. Su trabajo
inicial sobre sicopatología fue Sobre la afasia (1891); donde
desarrollaba un estudio sobre este trastorno neurológico en el que
la capacidad para pronunciar palabras o nombrar objetos comunes se
pierde. Su último trabajo sobre neurología, fue artículo, ‘Parálisis
cerebrales infantiles’, escrito en 1897. Sus siguientes trabajos se
inscriben en lo que él mismo había bautizado como psicoanálisis en
1896. Esta nueva orientación se dio a conocer en su trabajo Estudios
sobre la histeria (1893 ), elaborado en colaboración con el médico
vienés Josef Breuer. Freud considera los síntomas de la histeria
como manifestaciones de energía emocional no descargada, asociada
con traumas psíquicos olvidados. El procedimiento terapéutico
consiste en sumir al paciente en un estado hipnótico, para forzarle
a recordar y revivir la experiencia traumática origen del trastorno,
con lo que se descargarían por catarsis las emociones causantes de
los síntomas.
De 1895 a 1900, desarrolló muchos de los conceptos
incorporados tanto a la práctica como a la doctrina psicoanalítica.
Poco después abandonó el uso de la hipnosis como procedimiento
catártico, reemplazándolo por la investigación del curso espontáneo
de pensamientos del paciente —llamado asociación libre—, como método
para comprender los procesos mentales inconscientes que están en la
raíz de los trastornos neuróticos. Encontró evidencias de los
mecanismos mentales de la represión y la resistencia, describiendo
la primera como un mecanismo inconsciente que hace inaccesible a la
mente consciente el recuerdo de hechos traumáticos; y la segunda
como la defensa inconsciente contra la accesibilidad a la conciencia
de las experiencias reprimidas, para evitar la ansiedad que de ella
se deriva. Seguía el curso de los procesos inconscientes, usando las
asociaciones libres como guía para interpretar los sueños y los
lapsus en el lenguaje. Mediante el análisis de los sueños desarrolló
teorías sobre la sexualidad infantil y el complejo de Edipo. Trabajó
además la teoría de la transferencia, proceso por el que las
actitudes emocionales, establecidas originalmente hacia las figuras
de los padres durante la infancia, son transferidas en la vida
adulta a otros personajes. Por entonces hace aparición su obra más
importante, La interpretación de los sueños (1900), donde analiza
(además de algunos sueños de sus pacientes) muchos de sus propios
sueños, registrados durante tres años de autoanálisis iniciados en
1897. En 1902 fue nombrado profesor titular de la Universidad de
Viena, gracias a los esfuerzos de un paciente con influencias. Sus
siguientes escritos, Sicopatología de la vida cotidiana (1904) y
Tres ensayos para una teoría sexual (1905), no hicieron más que
aumentar el antagonismo con sus colegas. Como consecuencia, Freud
continuó trabajando virtualmente solo, en lo que él mismo denominó
"una espléndida soledad ".
Hacia 1906, contaba con un reducido
número de alumnos y seguidores destacando los psiquiatras austriacos
William Stekel y Alfred Adler, el psicólogo austriaco Otto Rank, el
psiquiatra estadounidense Abraham Brill, y los psiquiatras suizos
Eugen Bleuler y Carl Jung, además del húngaro Sándor Ferenczi, que
se unió al grupo en 1908. En 1910 se crea una organización de ámbito
mundial denominada Asociación Psicoanalítica Internacional. Tras el
comienzo de la I Guerra Mundial, abandonó casi la observación
clínica y se concentró en la aplicación de sus teorías a la
interpretación psicoanalítica de fenómenos sociales, como la
religión, la mitología, el arte, la literatura, el orden social o la
propia guerra.
En 1923 se le detectó un cáncer en la mandíbula que
precisó de un tratamiento constante y doloroso, por
el que tuvo que
someterse a varias operaciones quirúrgicas. Cuando los nazis
ocuparon Austria, en 1938, se trasladó con su familia a Londres. El
21 de septiembre de 1939, Freud recordó la promesa que le hizo su
amigo y médico de cabecera, de ayudarle a morir cuando el cáncer de
mandíbula se volviera insoportable. Al día siguiente le aplicaron
morfina y murió a la medianoche del 23 de septiembre de 1939. Sus
restos fueron incinerados y guardados en una de sus urnas griegas.
Su cabeza tenía un perímetro de 55 centímetros y 18 de diámetro.
Otros de sus trabajos son Tótem y Tabú (1913), Más allá del
principio del placer (1920), Psicología de masas (1920), El yo y el
ello (1923), El malestar en la cultura (1930), El porvenir de una
ilusión (1927), Introducción al psicoanálisis (1933), y Moisés y el
monoteísmo (1939).
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