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"La
passion de Cristo según Mel Gibson"
Experiencia y tragedia del creador divino
Por
Gabriel Jaime Caro
El dos mil tres fue un
año de renovación del cine arte, y sobre todo del cine
hollywoodense, que estaba en capa caída, desde que
fueron suspendidas sus películas supuestamente
antiterroristas, que lo que hacían era la apología del
delito, como si esto no les importara, dado que el
trabajo era de ficción y de un jueguito de puros yuppis
yuppies o como se les quiera llamar a los que buscan
dinero fácilmente con la pantalla cinematográfica.
"Dogma 95", el cine
del lejano oriente, Europa hispana, y Latinoamérica,
presionaron para darse cabida en el mercado
angloamericano, y colocaron su buena cuota de cintas,
que a dios gracias vimos: Crimson Gold de Irán,
Pornografía de Polonia, y Dogville, de
Dinamarca, fueron presentadas en el festival de cine de
New York 2003, y todavía no han tenido la oportunidad de
estar en cartelera, como si el adelanto en el cine
mundial, colocara a las compañías americanas en un
parangón o en una disyuntiva, que ellos resuelven con
remakes de otras grandes producciones o haciéndose los
de la vista gorda.
Para comenzar la
película dos del director mexicano Alejandro González
Iñárritu 21 gramos, nos parece la mejor del año.
Todo el mundo coincide en que las actuaciones e los
actores protagonistas, Sean Penn, Naomy Watts y Benicio
del Toro, fueron memorables, menos para los críticos
vendidos de los premios Globos, que la ignoraron por
puro racismo y envidia.
En segundo lugar el
filme Elephant, de Gus Van Sant, que bastante les
duele a los estadounidenses de clase media y alta por
supuesto, es demasiado para ellos que se diga en imagen
que en las escuelas publicas se educan jóvenes como
neonazis. Una obra maestra que sabe aprovechar las
ventajas de los contextos sociales vigentes, y que le
sirve de autocrítica al sistema gringo.
Las otras producciones
que se colarían entre las diez del año son Mystic
River, de Clint Eastwood, con la actuación soberbia
de Tim Robbins, y de Sean Penn que repite su perfomance
aprendido libremente en la película del mexicano en 21
gramos.
Lost in translation
de Sofia Coppola, (un pick según la crítica
especializada del "Voice" de New York). La comedia del
año.
Kill Bill I,
del talentoso Quentin Tarantino, con el mejor score del
año y la actuación femenina de Uma Thurman. Sorprendente
montaje sobre artes marciales con gran sentido del
humor.
Good morning night,
de Marco Bellocchio. Una adaptación muy bien realizada
acerca del secuestro y muerte del primer ministro
italiano Aldo Moro, por las brigadas rojas en 1978.
The barbarian
invasions,
de Denys Arcand de Canada. De la promiscuidad académica
a la contemplación filosófica. Como complacer a un buen
padre (con una enfermedad terminal) para que tenga una
muerte psicodélica, de acuerdo a su formación
intelectual.
The kids are
alright,
escrita y dirigida por Jeff Stein, acerca de un montaje
documental sobre los extraordinarios creadores del rock
The Who. Dos horas inolvidables, viajando desde
los sesenta con los extraordinarios músicos.
Plata Quemada,
del director argentino Marcelo Piñeyro, sobre una novela
de Ricardo Piglia, un registro de hechos acaecidos en
1965. Con las actuaciones de Leonardo Sbaraglia y
Eduardo Noriega...Empatada con Ciudad de Dios de
Brasil, del director, Fernando Meirelles.
Otras películas
importantes son El señor de los anillos, el retorno
del rey. La primera noche de Luis Alberto
Restrepo. Escuela de rock (la mejor película
sobre el rock que han hecho los norteamericanos).
Lugares comúnes de Argentina; y la mayoría de
filmes animados venidos del Japón, que han vendido con
la revolución tecnológica.
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