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El feroz combate
del amor Peter Stein estrena en
Mérida Pentesilea, de Von Kleist
Maddalena Crippa y Graziano Piazza interpretan a
los personajes principales, Pentesilea y
Aquiles
El director de escena Peter Stein,
tras más de diez años de ausencia en nuestro país,
convoca el 1 de agosto en el anfiteatro de Mérida a un
coro de treinta amazonas para escenificar una de las
obras más representativas del teatro romántico alemán, Pentesilea, de Heinrich Von Kleist. Protagonizada
por su mujer, la actriz italiana Maddalena Crippa, y por
un elenco de actores italianos, Stein consigue un
montaje espectacular en el que se cuenta la historia de
un desmedido y furioso amor que se sucede en tres
batallas.
De Heinrich Von Kleist dos son los títulos que se
señalan como los más representativos del teatro
romántico alemán: El príncipe de Homburg y
Pentesilea. Son también las dos únicas obras que
el director Peter Stein ha llevado a escena del
desgraciado autor. La primera la estrenó en 1972; la
segunda hace algo más de un mes en el teatro griego de
Epidauro. Y según explica el director, debe al viejo
deseo de su mujer, la actriz italiana Maddalena Crippa,
haber levantado la obra cuando varios festivales
europeos, entre ellos el Festival Clásico de Mérida, le
propusieron coproducirla. Ahora se ha confirmado que
también se representará en el Festival de Otoño de
Madrid.
Lo que se verá en el anfiteatro de Mérida
–Stein ha preferido este lugar y no el teatro– es un
montaje espectacular de dos horas, en el que el director
se ha servido básicamente de un coro de treinta amazonas
(seis de ellas españolas) y de una escenografía muy
simple pero eficaz. Dionisis Fotopoulos ha diseñado una
plataforma descendiente que simula una pradera y por la
que las amazonas batallan en coreografías de André
Gingras, apareciendo y desapareciendo al pertinente
grito de guerra tras la supuesta colina desde la que
otean el horizonte y relatan al público lo que ocurre.
Desde un punto de vista estético, hay escenas
bellísimas, en las que la disposición de estas guerreras
recuerdan los bajorrelieves de los frisos de los templos
griegos. Maddalena Crippa, arropada por un elenco de
actores italianos, se revela como una gran trágica. La
obra viene ambientada con percusión de gongs y cantos
que las propias amazonas interpretan.
Un amor
en tres batallas Este es el envoltorio con el que
Stein presenta Pentesilea. Von Kleist se inspiró
en la historia de estas guerreras de un solo pecho para
contar un trágico y desaforado amor que se sucede a lo
largo de tres batallas: En la primera, el héroe Aquiles
se enamora de Pentesilea, quien con sus guerreras
intenta darle caza para la fiesta de las rosas, (fiesta
en la que las amazonas se amanceban para ser
fecundadas). Guiada por la pasión, la reina busca a
Aquiles nuevamente en el campo de batalla, pero ahora es
ella la derrotada. Herida y perturbada tras el duelo,
Aquiles le hace creer que el perdedor ha sido él y le
propone casarse y llevarla a su patria, Ftía. Poco
tiempo transcurre hasta que la guerrera descubre la
mentira: “Soy tuyo por la fuerza del amor, pero por
suerte de armas eres mía... eres mi presa”, le dice
Aquiles. Estas palabras provocan la ira de Pentesilea y
Aquiles comprende que jamás debió revelar su triunfo.
Reta por tercera vez a Pentesilea con la idea de dejarse
vencer y ganar otra vez su corazón, pero la reina, ciega
de cólera, acabará de forma sangrienta con él, en una
escena antropófaga que recrea la idea posesiva del amor.
Tras la muerte del héroe, Pentesilea se suicida.
Von Kleist revisitó la historia de esta reina de
las amazonas construyendo un hermoso texto nada fiel con
las leyendas griegas sobre las guerreras y menos con la
historia de Aquiles, cuya muerte se produjo a manos de
Paris. Explica Stein que la obra fue escandalosa para su
época pues el autor “equipara el sexo femenino con el
masculino. Von Kleist cuenta la historia del
enfrentamiento de sexos, del cambio de roles, algo que
hoy no nos extraña porque es una realidad social pero en
su tiempo era algo incomprensible. El propio Goethe la
rechazó”.
Conflictos internos Pero lo
que distingue el texto del dramaturgo alemán es sobre
todo la historia de amor radical y desmedido que cuenta,
un amor por el que su protagonista está dispuesta al
sacrificio y a entrar en conflicto con su comunidad.
“Antes del romanticismo la acción dramática en la
tragedia era originada por conflictos que enfrentaban al
hombre con las instituciones, religiosas o políticas, o
con el destino. Sin embargo, Von Kleist interioriza los
conflictos en Pentesilea, lo plantea como un asunto
interno de sus personajes, mucho antes de que Freud
intentara hablar sobre las contradicciones del alma
humana. Desde ese punto de vista, es también un
planteamiento muy moderno, más humano”.
“Aquiles
cree comprender la psique de la mujer”, continúa el
director “y por eso, le reta al tercer combate, sabe que
para conseguir su amor tiene que perder en la guerra.
Ella no puede entender que un hombre que la ama quiera
pelear. Por eso se enfurece y se comporta como una
bestia, matándole”. La escena en la que le da muerte es
relatada por una de las amazonas y sólo vemos a
Pentesilea, bañada en sangre y arrastrando un bulto,
después de la batalla. Para el final, se ha reservado
una de las escenas más bellas, cuando las guerreras
cubren los cuerpos de la pareja con rosas.
Para
salvar uno de los mayores escollos que presentaba la
obra, Stein se ha inventado el coro de amazonas que,
según dice, “me ha permitido trabajar en los teatros de
Epidauro, Mérida, Taormina y Art Carnuntum. Su razón de
ser es una necesidad dramatúrgica: permite visualizar
cosas que no están en la obra pero que sí se cuentan”.
Es una fórmula eficaz de adaptar una obra romántica al
estilo de las tragedias griegas y, sobre todo, a los
grandes escenarios en los que eran
representadas.
“En Alemania me
detestan” Pentesilea fue escrita ocho años
antes de que Kleist se suicidara. De su biografía, Stein
destaca que “él era un ser bastante antisocial, su
problema era la soledad que, precisamente hoy se ha
convertido en el problema de la mayoría de la gente: La
televisión es una gran catástrofe, más que el
terrorismo”. Fundador del teatro Schaübuhne de Berlín en
los años 70 y director del Festival de Salzburgo (a
donde atrajo al escritor Peter Handke), autor de míticos
montajes como el Fausto de una duración de 21
horas que estrenó hace dos años, Stein ha instalado en
Italia su residencia y no parece muy contento con el
ambiente actual que se respira en el teatro alemán: “En
Alemania me detestan, no puedo trabajar allí, así que
ahora dependo de las producciones privadas”. Pero
proyectos no le faltan para la próxima temporada.
Estrenará Simón Boccanegra, en Viena,
Parsifal en Edimburgo y Don Giovanni en
Chicago.
Liz
PERALES
Heinrich Von Kleist (1777-1811) es
uno de los autores tardíos del romanticismo alemán pero
por su atormentada vida y por la huella que en sus
escritos dejó Kant es también un precursor del
existencialismo. Nacido en Frankfurt, y tras una etapa
como soldado, destacó como editor de periódicos en los
que atacaba el racionalismo y defendía el nacionalismo
alemán. Fácilmente irritable, y con serios problemas
para socializarse, Kleist acabó suicidándose. Gran poeta
y dramaturgo, escribió también el tratado Sobre el
teatro de marionetas.
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