Mireya Kríspin: busco en el mar la línea del
infinito
José
Alexander Bustamante M.
Poetisa.
Actualmente es jefe de información de la Zona Libre, Cultural y
Científica de Mérida. Nació en Caracas (1940). Se considera
admiradora de Carlos Fuentes, y Borges al que tuvo la suerte de
entrevistar. Kríspin divide su vida entre la montaña, el teatro y la
actividad cultural.
El trabajo no literario, es decir, el trabajo de
oficina que muchas veces todos tenemos que hacer, ¿Cómo
contribuye a la
creación poética o a la
creación literaria, o acaso la literatura termina siendo un refugio
de la persona?
Kríspin: Las dos cosas,
particularmente cuando estuve ligada exclusivamente al trabajo
cultural, en las
universidades de Oriente y de Los Andes, había mucho material
para yo poder recrear mi propia poesía porque mi trabajo estaba involucrado directamente con
puros artistas como directora de cultura de esas universidades... el
trabajo sustentaba mucho esa parte, ahora tengo la cultura ligada
con ciencia y tecnología, pero es distinto, primero me costó un
poquito de trabajo poder entrar a ese otro camino, pero yo decía: no
hay ciencia sin cultura... , pero el trabajo si me quita muchísimo
tiempo, lo ideal sería no salir de mi casa, que además, es un sitio
extraordinario: frente a la cordillera de los Andes, con un clima y
un paisaje maravilloso, una música estupenda, yo podría estar todo el día
produciendo cosas, pero no es posible.
Haber trabajado tantos años al lado de la cultura, de éstos
organismos culturales, después de tanto tiempo, ¿Puede darnos algún concepto, alguna
impresión de los órganos culturales del país?
Kríspín: Mira,
lamentablemente no
tengo la mejor impresión de lo que es el apoyo oficial en cuento a la cultura, hubo
momentos brillantes
dentro de la
Universidad (de los Andes) en el desarrollo del trabajo cultural
porque tuvimos recursos, como hubo momentos también en que no había
presupuesto y había que ingeniárselas para salir adelante, pero mi
impresión, ya que estoy ligada desde los 70´ al mundo cultural, es que no ha
contado con el apoyo verdadero, nunca la cultura ha contado con el
porcentaje del presupuesto nacional adecuado para un buen
desarrollo, y es que a la hora de recortar (presupuestos), a la
primera que recortan es a la cultura, esa es la cenicienta
siempre.
El trabajo no literario, es decir, el trabajo de
oficina que muchas veces todos tenemos que hacer, ¿Cómo
contribuye a la
creación poética o a la
creación literaria, o acaso la literatura termina siendo un refugio
de la persona?
Kríspin: Las dos cosas,
particularmente cuando estuve ligada exclusivamente al trabajo
cultural, en las
universidades de Oriente y de Los Andes, había mucho material
para yo poder recrear mi propia poesía porque mi trabajo estaba involucrado directamente con
puros artistas como directora de cultura de esas universidades... el
trabajo sustentaba mucho esa parte, ahora tengo la cultura ligada
con ciencia y tecnología, pero es distinto, primero me costó un
poquito de trabajo poder entrar a ese otro camino, pero yo decía: no
hay ciencia sin cultura... , pero el trabajo si me quita muchísimo
tiempo, lo ideal sería no salir de mi casa, que además, es un sitio
extraordinario: frente a la cordillera de los Andes, con un clima y
un paisaje maravilloso, una música estupenda, yo podría estar todo el día
produciendo cosas, pero no es posible.
Haber trabajado tantos años al lado de la cultura, de éstos
organismos culturales, después de tanto tiempo, ¿Puede darnos algún concepto, alguna
impresión de los órganos culturales del país?
Kríspín: Mira,
lamentablemente no
tengo la mejor impresión de lo que es el apoyo oficial en cuento a la cultura, hubo
momentos brillantes
dentro de la
Universidad (de los Andes) en el desarrollo del trabajo cultural
porque tuvimos recursos, como hubo momentos también en que no había
presupuesto y había que ingeniárselas para salir adelante, pero mi
impresión, ya que estoy ligada desde los 70´ al mundo cultural, es que no ha
contado con el apoyo verdadero, nunca la cultura ha contado con el
porcentaje del presupuesto nacional adecuado para un buen
desarrollo, y es que a la hora de recortar (presupuestos), a la
primera que recortan es a la cultura, esa es la cenicienta
siempre.

Almendra Voluptuosa
Te
amé de un solo golpe
como hembra en celo
Sin preámbulos ni cortejos
cambié suspiros por risas.
Anegué tus palabras con gestos
amorosos
repiqué como campana con mi carne
interrogando la tuya.
Se me rasgó la piel entre tus
huellas
un puñal de alas desplegadas
se hendía en mí
Adherida recorrí tus escondidos lares
horizontal de mar y de infinito
bogué en tu corazón
como almendra voluptuosa
Me atavié de labrador
y cavé sepultura en tu costilla
aferrada me dice trigo
heno
uno
Abrí dos tumbas en tu pecho
y me enterré portando dos jazmines
ahora dentro
muy dentro
vislumbre tu sangre y fuego
Me robé tu sol y
me vestí de aurora
Construí una alcoba en tu regazo
como hiedra trepé uno a uno
Te encontré deshabitado
engendré una flor en cada huerto
Navegué el río de tus piernas
recogiendo el fruto de la siembra
Nardos jazmines rosas y magnolias
anudé el ramo y perfumé tu bosque
Adiviné en tus pies
razones de tu infancia
Raíces
húmedas oquedades
y un niño salvaje
ávido de abrazos
Te invité como un árbol en mi pradera
bajo mi sombra te acaricié
te cuidé como un rebaño de corderos
Me alumbré en tu cuerpo
retoño de luz
y te hice cosa mía
Memoria en mi memoria
acto de amor
primera comunión
como en aquellos tiempos
Tabay el corazón de la tierra 26-4-89
Otros
títulos de la
autora:
Principio o Fin, Intersticios de bares, Recóndita
Coordinación:
Gregory Zambrano, Dir. Escuela de Letras Universidad de los Andes –
ULA- Mérida, Venezuela.
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