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LA REINA RUMBA CIRCULA DE NUEVO
Entrevista a Umberto Valverde por
Harold Alvarado Tenorio
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Celia Cruz y Umberto Valverde |
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La
Editorial Atenas ha puesto de nuevo en circulación el mítico libro
que Umberto Valverde escribiera a comienzos de la década de los años
ochentas sobre la inmortal cantante cubana Celia Cruz. Atenas ha
impreso esta vez diez mil ejemplares, con los cuales la edición de
Celia Cruz Reina Rumba sobrepasa el primer ciento de miles. Valverde
respondió, entre las gripes de diciembre y las rumbas de Cali, a
estas preguntas.
¿Por
qué una nueva edición de este libro?
Desde
1995, cuando se publicó la de Arango Editores, no se encontraba en
circulación. Es un libre vigente en la literatura colombiana, como
internacionalmente. Celia Cruz y Cabrera Infante se han convertido
en sus mejores promotores. Por esa razón, Orlando Vázquez de
editorial Atenas ha lanzado una edición de diez mil ejemplares,
cifra inusual para el mercado nacional. Pero esta novela siempre ha
sido exitosa, debemos recordar que ya sobrepasó los cien mil
ejemplares con las ediciones anteriores, desde la primera que
ocurrió en 1981, por parte de la Oveja Negra.
¿Qué
hay aquí de nuevo?
Incluye
un colofón titulado “La reina corona el siglo”, a través del cual
cuento que ocurrió con el impacto del libro, con el reconocimiento
que le dio Celia Cruz, con el acercamiento que se produjo entre
Celia Cruz y Guillermo Cabrera Infante a partir de la publicación de
la carta del autor cubano que se convirtió en prólogo desde la
segunda edición. Además retomo conversaciones recientes con Celia
Cruz acerca de la impresión que le ha dejado la muerte de sus
contemporáneos de la Sonora Matancera, especialmente de Carlos
Argentino Torres, Lino Frías, Caíto y, naturalmente, Rogelio
Martínez, quien fue su descubridor Estas reflexiones son muy
reveladores en estos momentos en que apareció la enfermedad de Celia
Cruz. El deseo de ella siempre fue morir en el escenario como
Miguelito Valdés, sería lamentable que tuviera un “mal
morir”
José
Alexander Bustamante M
Dramaturgo. Dedicado a la producción literaria, Peña ha sido
galardonado desde muy joven por su obra teatral, la cual ya ha sido
llevada al cine y también representada en distintos escenarios
mundiales. Tiene como cabecera al Edipo de Sófocles y al Ricardo III
de Shakespeare. Nació en Puerto la Cruz (1951). Ha auspiciado
talleres de dramaturgia. Reside en Mérida, Venezuela.
Cuando se conceptualiza el guión imaginas el espacio, el montaje, o
solamente trabajas en la historia, en los personajes. Por ejemplo;
el cuento es un espacio que lo descifra el lector, pero en cambio el
teatro tiene un paso más que dar que sería la puesta en escena. ¿ Se
piensa en eso cuando se escribe teatro?
Peña:
Cuando el autor teatral escribe una pieza por supuesto que establece
en el escenario mental una puesta en escena ideal, aunque esa
puesta... va a ser transformada, revestida de un vestuario... de una
disposición escénica que pueda reñirse con la puesta en escena ideal
del autor, de todas maneras, creo que el texto teatral es una obra
por ser... el texto teatral no se basta donde esta condensado el
relato teatral, necesita un escenario para poder realizar su
acabado total... es totalidad inacabada.
Un
amigo me decía el otro día que los escritores de teatro eran una
suerte de especie en extinción, pero contrariamente consigo 256
lugares en Internet que se relacionan con su nombre y en la mayoría
de los casos ligados al teatro. Vemos un contraste de lo que puede
pensar la gente en una región y lo que puede ejecutarse en otros
lugares.
Peña:
La presencia del autor teatral se dá en la medida en que su obra
esta representada, en el caso de los dramaturgos venezolanos tienen
la suerte de ser los dramaturgos más representados de toda la
América Latina en el mundo, tienen prestigio continental, grandes
escenarios de Estados Unidos, Europa, Asía,... motan a menudo a los
autores venezolanos. Las traducciones son continuas, eso ha ocurrido
con mi obra y he formado parte de los autores que han tenido esa
suerte.
En
Venezuela las representaciones de los textos teatrales han
descendido en los últimos años con la crisis política y económica,
en los últimos tres o cuatro años no he podido montar una obra mía,
ningún grupo teatral ha podido montar una obra mía... puede pasar
una buena parte de una generación que ignore eso (la producción
teatral), pero paradójicamente las han montado en otros países. El
año pasado en el mes de octubre, estrené en Moscú con una traducción
rusa, abrí el Festival Mundial de teatro en Moscú con “Los
Olvidados”....
A mí
ha llamado mucho la atención como la cultura no es protagonista
de este llamado”proceso”.
Hablemos de su obra. “Cuando te vayas” tuvo una mención en el Premio
Casa de las Américas, pero son cuentos, luego pasaste al teatro,
fíjese lo que sucede muchas veces: algunos escritores comienzan a
escribir poesía y se dan cuenta que necesitan decirlo de otra forma
y con más espacio, no sé esto pasó en su caso.
Peña:
me considero un escritor abierto a cualquier genero... soy escritor,
y he explorado casi todos los géneros, a excepción de la poesía,
nunca he escrito un poema, soy un gran lector de poesía. Entonces,
comienzo a escribir Cuando te vayas, mi primer libro de poesía -con
el premio Ramos Sucre-, ...ese mismo año me gano el Tirso de Molina
en España con los Pájaros se van con la muerte, pero mi primera
pieza teatral se llama Resistencia con la que gano el Premio
Nacional de Teatro, tenía 20 años, era un carajito... pero antes de
todo, comencé a escribir relatos, cuentos breves, y se consolidan
con Cuando te vayas.
Los
pájaros se van con la muerte se lleva al cine, ¿háblenos de ese
discutido proceso que es la adaptación?
Peña:
Lo que aconteció es que yo mismo hice la adaptación - de la pieza
teatral - junto con el director, escribí el guión. No he visto ni
una imagen todavía...Estoy satisfecho con el guión, no sé si esa
articulación llegue a ser feliz, tengo la absoluta confianza de que
va a ser feliz.
¿Existen claves o métodos para las adaptaciones?, porque cuando las
obras literarias se llevan al cine tienden a ser muy cuestionadas.
¿Cuál debería ser el régimen a seguir para que una adaptación salga
solvente de la crítica?
Peña:
En el proceso de adaptación de una novela, de un cuento, de una obra
de teatro el adaptador, el guionista debe abolir la estructura de la
obra literaria, donde este enmarcada la historia, aboliendo eso
apropiarse de la anécdota del corazón de la historia... y construir
un cuerpo distinto donde colocar ese corazón, uno no debe por qué
ser fiel a la estructura de la novela que va a adaptar al cine...
así haya sido un éxito esa estructura, hay que entender que cada
género tiene un destino de representación distinto.
Me
gustaría saber su opinión respecto a los Festivales de Teatro.
Peña:
A mí los festivales me suenan a farándula, y como soy tan poco
sociable... los festivales son una fiesta a los que a veces he
asistido y otras no, de hecho voy poco al teatro, yo me aburro en el
teatro, de verdad, y no sé por qué. (risas).
¿Cree
que vuelva un ciclo de Oro u otro Siglo de Oro para el teatro o más
bien piensa que es el cine o la tv quienes han ocupado ese
escenario?
Peña:
Creo que viene un Siglo de Oro para el teatro a escala mundial y lo
va a impulsar el hastío de la imagen, a la imagen y a la soledad,
creo que va a venir un nuevo tipo de teatro donde las
representaciones van a ser de orden intimo a las cuales uno está
apostando...
¿Qué
esta escribiendo ahora?
Peña:
Acabo de terminar una novela – El patriota ridículo- y una pieza de
teatro que se llama La noche de la bestia que es una pieza donde el
planteamiento fundamental es la política y la pre política.
La
sombra del personaje.
(Artículo publicado en la Revista Teatro/CELCIT, Centro
latinoamericano de creación e investigación Teatral. No. 22, 2002.
Argentina.)
“...La sombra del personaje se convierte en un designio o un estigma
desde el mismo momento en que emerge en la mente del autor teatral
como la aprehensión de una posible certidumbre que tarde o temprano
habrá de hacerse presente. Su impacto desborda a la propia
conciencia, cunde como una selva que nos allana. Después, su
resonante poder podrá alcanzar no solamente a los lectores, sino
también, a los más desprevenidos espectadores. Los intérpretes serán
los vehículos dilectos para tal fin. Cualquier escenario será el
lugar apropiado para su aparición. A veces con un gesto
involuntario, en un tono impensado, en el silente paso de la
respiración, en un parpadeo, o en el imprudente bostezo que escapa
del riguroso plan de la puesta en escena. Nadie podrá resistirse a
sus deseos de posesión y expresión. Despojada del peso del cuerpo,
quizás la sombra sea el testimonio supremo de que ciertamente existe
un alma o un espíritu en los predios de esa otra realidad paralela
que ignoramos.”
“Sin
embargo, la producción de cierto arte moderno y posmoderno, pretende
sumar existencia viva natural a la carnadura artística de lo creado
con los sustitutos de la mecánica y la más alta tecnología , no
obstante, el suceso en ésta experiencia no llega a ser igual al
suceso de la obra teatral representada, el cual es activo e
impredecible más allá de sus estrategias formales. Ni siquiera el
cine llega a copiar completamente el suceso de la vida, porque
sustrae en su laboriosa construcción técnica, el capital sustantivo
de éste: el azar. Porque el azar sólo actúa en el presente.”
“En “Hamlet”,
de Shakespeare, el autor inglés intentó hacerla visible ante los
impávidos espectadores del Teatro El Globo, y en un lugar apartado
de la escena donde nadie más es invitado, la oscura sombra induce al
protagonista a la venganza de su padre asesinado por su tío. Lo que
no sabemos es qué más le reveló la sombra al joven príncipe; ni
Horacio, su mejor amigo, a quien hace jurar y prometer no divulgar
lo poco que ha visto; ni nosotros, inocentes espectadores del ayer y
el hoy, logramos adivinar los entretelones de tan magna revelación,
la cual creemos es el soporte más misterioso de la historia donde
termina prisionero el príncipe de Dinamarca. Lo que no queda lugar a
dudas, es que el médium elegido para que la sombra apareciera para
tal fin, fue por medio del fantasma del padre de Hamlet. Sólo basta
leer la obra o verla representada para percatarnos de ello.”
Otros
títulos del autor:
El
círculo, Los pájaros se van con la muerte, Cuando te vayas,
Resistencia, El dragón Amarillo, La pasión Divina, ente otros.
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