|
19/11/2004/Argentina
-> Esta semana
en Rosario las 22 academias que participan del III
Congreso Internacional de la Lengua mostraron una base
digital de datos formada por un corpus de 300 millones
de formas lingüísticas con textos de todos los países
hispánicos.
En el mismo contexto presentaron el Diccionario
Panhispánico de Dudas, que incluye 7000 artículos sobre
consultas enviadas, desde 1998, por lectores perplejos
de distintos países.
Con esto, las academias quieren demostrar que el español
está vivo: comprende 400 millones de hablantes y hoy
encara un formidable esfuerzo para despejar sus dudas y
comprenderse a sí mismo.
El Diccionario Panhispánico de Dudas se propone orientar
al lector para que discierna qué usos pertenecen a la
lengua general culta, cuáles están marcados
geográficamente como marcados geográficamente como
dialectales y cuáles son incorrectos porque conculcan
alguna regla del sistema de la lengua española.
El Diccionario Panhispánico de Dudas presta atención a
los neologismos, y sobre todo a los anglicismos, que se
multiplican cada día. "Decir abstract por resumen no
tiene sentido", afirmó Pedro Luis Barcia, presidente de
la Academia Argentina de Letras, al tiempo que reconoció
que puede admitirse software, porque "haría falta una
frase entera para desarrollar ese concepto". Pero pidió
que se escriba con letra bastardilla "para que quede
claro que no pertenece al riñón del idioma". Lo mismo
vale para ballet o jazz, por su uso internacional.
El presidente de la Academia Mexicana, José Moreno de
Alba, precisó que el hábito lingüístico precede a la
regla. Para saber si hay que acentuar o no la palabra
petróleo, ejemplificó, "hay que ver primero cómo la
pronuncian los hispanohablantes para ver si hay diptongo
o no".
Se buscará reflejar la "grandísima riqueza léxica del
español americano", dijo el secretario de la Asociación
de Academias de la Lengua Española, Humberto López
Morales, cubano, catedrático en varios países.
Este Diccionario, cuya edición impresa verá la luz en
mayo de 2005, trata de resolver las dudas más frecuentes
que se plantean y ofrece una solución consensuada para
cada caso. Establece la norma común, pero no se olvida
de las variedades regionales. |